Irina-Roxana Georgescu escribe poesía con ingenio posthumano -o digo yo también con la timidez de una vieja tiranizada “hasta la sangre” por la poesía. Escribiendo, Irina-Roxana Georgescu llegó a ser un animal marino que nada en las aguas azules del mundo.
Angela Marinescu
Debemos ser responsables y participar, aun siquiera pasivos, en dramas de todo tipo mientras pasan las horas y el aroma de una vela, con forma de magnolia, como nos dice esta gran poeta rumana, nos transforma en un iris incandescente y gigantesco.