¿Existe algo más doloroso y difícil que despedirse de alguien a quien quieres?
Cuando mi relación terminó, mi terapeuta me recomendó que empezara a escribir un diario. Me ayudó mucho a gestionar mis emociones: el proceso de un duelo. Los bucles. Las preguntas sin respuesta. Sentirse insuficiente. El miedo. La nostalgia. La sensación de haberse perdido. El vacío, que a veces acojona.
Esto no es una guía, ni unas claves para superar una pérdida. Es un poquito de mí, que he querido compartir.