El juego del palo es una tradición viva de una cultura que ya ha desaparecido. Desapareció una sociedad —la indígena guanche— que lo generó, y al mismo tiempo desapareció la sociedad que lo trajo hasta nuestros días. Esa sociedad antigua, agrícola y ganadera, con totales rasgos colonialistas, también ha sucumbido. Milagrosamente, el juego del palo lo hemos heredado por la persistencia y el sacrificio de los maestros que se empeñaron en que no se perdiera, siguiendo el destino de una ingente masa de nuestro acervo cultural más atávico.
Este libro representa un intento, en la línea de la conservación, de que queden en este soporte los componentes más destacados de esta tradición tal y como la heredó la familia Morales. No es un manual, es un testimonio de una parte de nuestra cultura milenaria que se resiste a desaparecer.