Pregúntate qué harías si te quedaran solo unas horas de vida. Ahora, qué harías si pudieras alargar esas horas. Ahora, piensa que nada de eso importa. Es más... Imagínate estar atrapado en una habitación de papel, donde el peligro siempre acecha al otro lado de la puerta, donde el hogar no existe, donde la seguridad del refugio es solo un mito, y donde ya sólo sobrevives porque aún te queda alguien por quien luchar antes de convertirte en uno de ellos.