Como dijo Jean Baudrillard en América, los Estados Unidos son un laboratorio perfecto para estudiar todas y cada una de las manifestaciones de la vida moderna, puesto que allí se dan como en ningún otro lugar del planeta. Es innegable, insistía este sociólogo francés, que todos hemos mirado alguna vez a los Estados Unidos con los mismos ojos fiscalizadores e inquisitivos con que los antropólogos han estudiado las sociedades primitivas, con esa mezcla de atractiva pasión por lo que nos es extraño y de prejuicio ante lo que nos resulta diferente. Este libro pretende ser un estímulo para que cada uno de nosotros se pregunte si no es hora ya de que abandonemos esta mirada compartida de quien estudia una tribu ajena con la que nada comparte; una invitación a realizar un verdadero esfuerzo por intentar comprender mejor, con la ayuda de las lecturas que nos propone el autor, a esa América que tanto nos gusta y a la vez nos disgusta a todos: la América para los no americanos.