Volver a lugares conocidos para descubrir historias nuevas. O quizás encontrar antiguas historias en sitios nunca vistos. Y ni siquiera ambos, no. También podrían ser lugares imaginados donde luego quisiéramos realizar los sueños.
Sea como fuere, ya que no dispongo de vida para abarcar todos lo que bullen en mi mente, tengo mapas marcados en rojo con edificios de fábula, barrancos que recorrer, cuevas y hondonadas, eras donde echarme a contemplar el cielo, ciudades con solera, pueblitos medievales.